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    PARTICIPA DEL XVII CLASES - Setiembre 2014

    Puntos Erógenos en la Mujer

     La idea es que antes de realizar este top 10 de los puntos que por preferencia general podríamos calificar como los más eróticos en una mujer, podamos comprender que cada cuerpo tiene su propia estructura de sensaciones, estímulos y reacciones ante las diferentes situaciones que provocan una respuesta placentera y excitante. Por lo que cada mujer puede ir descubriendo en ella misma cuales son sus puntos preferidos.

      

    1.    Cabellos: los masajes capilares, que incluyan también majases en el cuello y los hombros podrían resultar además de relajantes muy estimulantes o excitantes en el momento de preparar un acercamiento intimo, disminuyendo las tensiones por el estrés, incluso hay mujeres que experimentan una gran sensación de placer con el solo hecho que la pareja se tome su tiempo para jugar con sus cabellos.

     

    2.    Los labios: generalmente resultan uno de los lugares de mayor preferencia para los estímulos sensuales, siendo los besos además de incitadores también una forma de responder favorablemente a las caricias y de medir el grado de placer que ellas provocan. Además, los labios tienen también una función importantísima, con ellos podemos susurrar a nuestra pareja que cosas nos gustan más y que no tanto, de manera a mantener la comunicación de una manera placentera y lograr un disfrute mayor.

     

    3.   El cuello, desde épocas inmemorables ofrecer el cuello a los besos y caricias (o incluso a la mordida de algún vampiro en películas) en la mujer simbolizaba además de romanticismo una entrega seductora al placer, lo cierto y lo concreto es que las caricias y los besos en el cuello generalmente tienen  una muy buena aceptación en el publico femenino.

     

    4.  Los senos y los pezones, esta es otra de las zonas de preferencia erótica, los senos juegan un papel crucial en el juego de la excitación por ser una zona bastante sensible, para que esto se traduzca en mayor placer; los besos, caricias y juegos sexuales deberán ser definidos atendiendo a las preferencias de cada mujer, y el tiempo que se tomen en estimularlos o la intensidad con la que se realicen las caricias también deberán ser definidos por ella, de modo a lograr una satisfacción garantizada para ambos. 

      

    5.    Los brazos, el roce de la piel en un abrazo y el recorrido suave con la yema de los dedos, pueden provocar una sensación reconfortante además de placentera, de este modo se puede continuar hasta las manos, que resultan un centro de terminaciones nerviosas importante, en donde un buen juego de estímulos (besos, caricias, masajes o incluso leves mordidas) siempre que sean del agrado de la mujer pueden llevar a situaciones bastante excitantes y sumamente placenteras.

      

    6.    El vientre, el ombligo llegando hasta el bajo vientre: Recorrer esta zona, generalmente ya implica un alto grado de intimidad, ya sea con las manos, la lengua  o los labios. También estamos hablando de una zona de muchas terminaciones nerviosas, por lo que las caricias o incluso los besos, además de generar excitación en algunos casos podrían  provocar una reacción refleja como las cosquillas, siempre que la mujer se sienta a gusto con este estimulo, no tiene por que resultar molestoso.

     

    7.  La espalda, los glúteos y el ano: Esta es otra zona muy recomendada a la hora de las caricias, debido a la sensibilidad que la misma presenta, muchas mujeres refieren que por preferencia la espalda podría ser uno de los lugares favoritos para llegar a altos grados de excitación e incluso en algunos casos al orgasmo. Una cuestión, importante a atender en es que muchas mujeres podrían no disfrutar de las diferentes caricias en la zona del glúteo (que le toquen la cola)  o una estimulación directa del ano, por ello lo mejor es evitar situaciones incomodas, y antes de proceder a cualquier estimulación asegurarse que a ella le guste.

     

    8.   Los genitales femeninos: Labios Vaginales, la Vagina y el Clítoris: si bien, es esta la zona muchas veces de preferencia para las estimulaciones sexuales, la mayoría de las personas creen que el punto máximo de excitación y/o los orgasmos solo se pueden alcanzar con la estimulación directa de esta zona o con la sola penetración, en realidad no siempre resulta así, atendiendo a que esta zona es muy sensible, una sobre estimulación, movimientos bruscos, mordidas o golpes inadecuados podrían hasta provocar molestias, incomodidad o malestares y con ello la perdida momentánea de la excitación y placer. Lo ideal es siempre compartir con la pareja cuales son las preferencias que se tienen al momento de estimular esta zona.

     

    9.    Los muslos, el tobillo y los pies: Los muslos por encontrarse muy cerca de los genitales también resultan sumamente sensibles, estimular con caricias (besos, lengua, manos) esta zona podría servir para no concentrase exclusivamente o directamente en los genitales y de este modo mantener constante la sensación placentera. El tobillo también resulta con una sensibilidad muy reconocida en muchas mujeres, pero muy pocas veces explorada. Y los pies, al igual que las manos se reconocen como centros de miles de terminaciones nerviosas, que podrían resultar en sensaciones placenteras intensas ya sea con caricias o masajes.

     

    10. Cerebro: este es un órgano reconocido como órgano erógeno o erótico por excelencia, ya que a través de él, las relaciones y los estímulos placenteros pueden ser reconocidos y disfrutados. Las fantasías permiten a la mujer conocerse mejor a sí misma, saber cuales cosas les gusta más y cuales no. Dejando de lado los tabúes o mitos sexuales, le permite sentirse cómoda con su propia sexualidad  de modo a poder dejar de lado los sentimientos de duda o de culpa al poder brindar o recibir placer, lo que le permitirá disfrutar plena y responsablemente.

     

    No existe una receta exacta, ni un mapa que seguir en cuanto a la búsqueda personal del placer y el disfrute de las relaciones íntimas y compartidas. El secreto está en poder ir buscando que nos hace sentir bien responsablemente y que nos gusta a cada una. Compartirlo con nuestra pareja enriqueciendo así la comunicación entre ambos, de modo a que nos permita vivir nuestra propia sexualidad plenamente desde la punta del cabello hasta la uña del pie.


    Lic. María Rosa Appleyard Biscotti

    mariarosa@consejeriasexologica.com 

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