Pensamiento Crítico y Conducta Sexual


¿Cómo afecta el pensamiento crítico a la conducta sexual?

Dra. María Josefina Ríos

josefina@consejeriasexologica.com

2 de Agosto de 2018

Cualquier tema relacionado a la sexualidad, cuando es conversado en grupos, por lo general lleva a discusiones, pues cada uno tiende a exponer su mirada, su pensamiento, sus ideales y a veces también, sus prácticas en este ámbito. Por lo general, se termina pacíficamente con la frase “finalmente, es mi vida, es mi conducta sexual, a mí me gusta así y yo elijo cómo vivirla”…en el mejor de los casos, pues en los peores, algunas personas trataran de convencer a otras de que tales ideas o tales prácticas –las suyas- son las mejores, o las que se deben seguir.

Sin embargo, muchas veces en estos intercambios podemos quedarnos con la sensación de que NO todo se ha dicho ni aclarado. Más aún cuando hablamos de sexualidad, es mucho más lo reprimido, lo ocultado, lo secreto que lo que exponemos ante los/as otros/as, o ante nosotros mismos.

Mi invitación hoy es plantear por qué sería oportuno aplicar el pensamiento crítico para revisar cómo nos va en nuestra vida sexual. Entendemos por pensamiento crítico la capacidad de las personas de aplicar una actitud intelectual que analice o evalúe la estructura y consistencia de los razonamientos o las afirmaciones que son sostenidas, y que la gente acepta como verdaderas en la vida cotidiana.

…El pensamiento crítico se basa en valores intelectuales que tratan de ir más allá de las impresiones y opiniones particulares, por lo que requiere claridad, exactitud, precisión, evidencia y equidad.

… Aunque emplea la lógica, intenta superar el aspecto formal de esta para poder entender y evaluar los argumentos en su contexto y dotar de herramientas intelectuales para distinguir lo razonable de lo no razonable, lo verdadero de lo falso.

…Desde un punto de vista práctico, puede ser definido de la siguiente forma: “El pensamiento crítico es un proceso mediante el cual se usa el conocimiento y la inteligencia para llegar, de forma efectiva, a la posición más razonable y justificada sobre un tema, y en la cual se procura identificar y superar las numerosas barreras u obstáculos que los prejuicios o sesgos introducen.” (1)

Puestas estas aseveraciones en el contexto de la Salud Sexual, se podría decir que una persona adulta que utiliza el pensamiento crítico para construir pensamientos, vivir emociones y decidir acciones en su vida sexual, buscará la información más objetiva, desligada de creencias, prejuicios y estereotipos para considerar que es lo más razonable y optará por ello. También implicaría que no aceptaría ciegamente lo que se indica como lo “que se debe hacer”  sino que cuestionará esas afirmaciones, buscando los argumentos que las justifican, indagará acerca de la información más objetiva, de carácter comprobado o científico y, a partir de ella, tomará sus decisiones al respecto.

“…Por ejemplo, aquel que piensa críticamente tiene un propósito claro y una pregunta definida. Cuestiona la información, las conclusiones y los puntos de vista. Se empeña en ser claro, exacto, preciso y relevante. Busca profundizar con lógica e imparcialidad. Aplica estas destrezas cuando lee, escribe, habla y escucha al estudiar historia, ciencia, matemática, filosofía y las artes así como en su vida personal y profesional.” (2)

En nuestra cultura, el consejo dado a los varones de vivir la mayor cantidad de experiencias sexuales antes de decidir permanecer en una relación definitiva, o con objetivos “más serios” como el de contraer matrimonio o tener hijos se contrapone al consejo o mejor, fuerte recomendación dada a las mujeres de mantenerse vírgenes antes de la unión definitiva, el matrimonio o algún ritual legal de unión de pareja. ¿Entonces, con quienes tendrían los varones sus múltiples experiencias previas? Deberá ser necesariamente con trabajadoras o trabajadores sexuales, en relaciones a las que se consideran pasajeras o sin real importancia emocional, que podrían ser mujeres o varones, de edades diversas, iguales, menores o mayores que los del sujeto en cuestión. Este doble “consejo” invertido, cuando se provee a un varón o a una mujer, no resiste el análisis crítico. Dado que si el varón se vuelve más hábil y conoce mejor lo que le produce placer mediante la práctica continua o regular del acto sexual, debería darse lo mismo para las mujeres, que también podrían conocer mejor sus cuerpos y sus respuestas al placer, en la medida en que aumente el número de experiencias vividas. Es decir, si un varón adulto desea vivir con plenitud su sexualidad, si fuera aconsejado por el pensamiento crítico, elegiría a una pareja, mujer o varón, que también haya tenido otras experiencias previas, por las que aprendió sobre los modos de obtener placer que son más efectivos para él o ella.

Visto de otro modo, y si no fuera así, se plantea la situación de que deberá ser el varón, por su mayor experiencia el que “enseñe” o transmita a la mujer, o al varón elegido como pareja definitiva, lo aprendido en sus experiencias previas. Esta situación plantea un peso enorme en los hombros de los varones, y no es sino una mirada machista que lo condena a ser el poseedor del saber y de los cómos también en el campo sexual. Aparte, como se sabe, las maneras de vivir el placer son tantas como personas hay en el mundo y, el “varón-maestro” puede llevarse la desagradable sorpresa de que su pareja elegida como la definitiva, puede no coincidir con sus formas de lograr o disfrutar el placer sexual. Esto a su vez puede generar no solo displacer sino insatisfacción en la relación de pareja, por uno o ambos lados, e incluso llevar a desarrollar disfunciones sexuales, como la disfunción eréctil o la anorgasmia.

En general, se recomienda:

“Enseñe a las personas a tomar decisiones acertadas y las equipará para mejorar su propio futuro y para convertirse en miembros que contribuyen a la sociedad, en lugar de ser una carga para ella. Ser educado y hacer juicios acertados no garantiza, en absoluto, una vida feliz, virtuosa, o exitosa en términos económicos, pero ciertamente ofrece mayor posibilidad de que esto se logre. Y es definitivamente mejor que afrontar las consecuencias de tomar malas decisiones y mejor que agobiar a amigos, familia, y al resto de nosotros con las consecuencias indeseables y evitables de esas decisiones desacertadas.” (3)


REFERENCIAS:

(3) Versión 2007 en Español: http://www.eduteka.org/PensamientoCriticoFacione.php - Actualización 2007 - Pensamiento Crítico: ¿Qué es y por qué es importante? - Peter A. Facione

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