La tercera edad en una cultura que le niega su sexualidad plena



La tercera edad en una cultura que le niega su sexualidad plena


Dra. María Josefina Ríos

josefina@consejeriasexologica.com

19    de   mayo   de   2020


En estos días de compartidas preocupaciones ante la llegada de un virus nuevo a nuestras realidades. Si, llegó a todas las distintas realidades alrededor del  mundo y, naturalmente, a la nuestra. Primero, nos hizo tomar conciencia de que pertenecemos a esa aldea global que no es simplemente la virtual.

Luego, con diferentes grados de conciencia y responsabilidad, los países y sus habitantes estamos actuando en consecuencia. Leímos toneladas de información vía diferentes medios y sobre todo, las redes sociales. Una de las simplezas que nos llegaron ya en los primeros días, y con la cual mucha gente quedo más tranquila, es que las personas mayores de 60 años, que viven ya con factores de riesgo de la salud general, eran la población que se hallaba en el mayor peligro de sufrir las consecuencias de un contagio extraordinariamente veloz, sufrir el impacto en sus organismos y posiblemente, morir.

Con el paso de los días, algunos nos enteramos que el tal virus, con formita de una linda corona, también afecta a niños y jóvenes, solo que el resultado no es indefectiblemente mortal, dependiendo de factores de co-morbilidad del/la paciente en cuestión y sí, ya sabemos que estos grupos etarios son propagadores del virus. Aun así, muchos siguen pensando, y tomando conductas de riesgo para el contagio, y las estadísticas van mostrando las consecuencias.

Este es el contexto en el que quiero ubicar otros comentarios. En los últimos años, sobre todo en las redes sociales, y revistas femeninas, hemos leído y compartido una nueva mirada a esta tercera edad y/o cuarta edad?, que hoy aparece como el blanco perfecto para que este virus muestre su letalidad. Muchos hemos hablado, en broma y en serio, de la “sexalescencia”, esta nueva manera de enfrentar y de vivir el llegar a los sesenta años. Se habla de mujeres profesionales, independientes económicamente, liderezas, que hasta –desafiantemente- se dejan ver las canas (lo cual se ha puesto de moda y ¡se considera sexy!) que tienen una vida sexual activa con parejas de su edad, menores con frecuencia, o mayores. Oh! ¿Que pasa con estas abuelas/abuelos? Se pregunta mucha gente, escandalizada! Pues es que los estilos de vida más saludables y la mayor esperanza de vida, también cambian las actitudes de las personas.

Ahora bien…están nuestras sociedades tradicionales listas para estos cambios? ¡Claro de no! En las sociedades tradicionales las mujeres, y los hombres, tenemos roles y conductas esperadas para cada edad y quien se salga de la norma…pues, por lo menos, sufrirá los embates, muchas veces crueles, del control social, para adecuarse a lo que se espera de ellos y ellas. Bueno, los recursos son varios, para enfrentar estas situaciones. La mayoría finge, juega ese rol esperado, y por otro lado, lleva la vida…personal y sexual que se le antoja o que puede.

“Vivimos en una sociedad que ignora o incluso reprueba la faceta sexual de los mayores. Muchos ancianos aceptan esa norma no escrita del rechazo del amor y el sexo, escondiendo sus sentimientos sexuales y sus deseos a medida que envejecen.”

“El envejecimiento no lleva por sí mismo al cese de la actividad sexual. Más bien ocurre que diferentes problemas médicos, psicológicos o sociales interfieren con la expresión normal de la sexualidad.

Los sentimientos, los deseos y las actividades sexuales están presentes a lo largo de todo el ciclo vital. Las relaciones íntimas humanas afirman la propia vida y son válidas a lo largo de toda la existencia, incluyendo la ancianidad.

Disfrutando de una buena salud y de una pareja con la que desee compartir sus momentos íntimos, los ancianos pueden retener tanto el deseo como la capacidad de hacer el amor, cada uno con sus peculiaridades, hasta el final de sus días, si es que así lo desean.

Cuando un anciano ha mantenido una relación sexual satisfactoria en su vida adulta hay menos probabilidades de que los cambios asociados al envejecimiento le afecten.” (1)

“Factores fisiológicos                  

Existen una serie de cambios fisiológicos que ocurren con la edad. Pero estos no significan muerte sexual. En el ser humano, dentro de los cambios anatómicos y funcionales, tenemos:

-Los espermatozoides disminuyen su capacidad de movimiento dentro del semen, que también disminuye en número y calidad, de forma paulatina a partir de los 40 años (2).
-A los 70 años de edad, los testículos mantienen su tamaño normal, pero existen cambios degenerativos en los tubos seminíferos, aplanamiento del epitelio germinales, interrupción de las células germinales.
-La producción de espermatozoides viene regulada por la hormona FSH, y esta su vez, lo está por el hipotálamo.”
(2)


Frente a toda la información con que hoy contamos, desde diferentes áreas de la ciencia, sabemos que ni el cuerpo ni la mente son los mismos a los veinte años, los cuarenta o los sesenta. Sin embargo, existe la creencia fuertemente arraigada de que el disfrute de la sexualidad, en su más amplio sentido, que incluye la genitalidad pero no se limita a ésta, es un campo vedado para las y los adultos mayores. Incluso uno puede escucharles a ellos/ellas mismos decir “no, yo ya paséesa edad, no me puede interesar ese tipo de cosas…”, negándose ellos mismos la plenitud de su vida integral, y excluyendo la intimidad, aspecto esencial de la vida emocional. Por supuesto, la edad tampoco nos iguala, hay personas de Tercera Edad que piensan y actúan acorde la cultura espera de ellos pero, existen otros que viven limitando sus deseos y realizaciones, lo cual puede generar malestar.


Es de desear que aprendamos con esta pandemia, que también muchos adultos mayores tienen deseo e impulsos sexuales y respetemos las formas que eligen de expresarlos. Que a medida que conozcamos mejor y aprendamos, las generaciones futuras sean más tolerantes y permisivas con las abuelas y los abuelos, que aun sienten y desean expresarse y de sentir plenamente como cualquier otra persona.



Referencias:

  1. http://www.igerontologico.com/salud/gerontologia/sexualidad-tercera-edad-6546.htm
  2. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1684-18242010000300011





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